Qué es una casa de madera autosuficiente

A veces dan ganas de vivir sin ataduras de ningún tipo, sin tener que pagar agua, luz o gas. Aunque suene utópico, lo cierto es que es un sueño fácil de alcanzar gracias a las casas de madera autosuficientes.

Con el auge del ecologismo y el ‘pensamiento verde’, este tipo de viviendas pueden abarcar desde la arquitectura tradicional hasta las técnicas más actuales, siempre y cuando sean hogares de consumo nulo. Veamos cómo es esto posible.

¿Qué es una casa de madera autosuficiente?

Como su propio nombre indica, las casas autosuficientes son aquellas capaces de abastecerse a sí mismas mientras están desconectadas por completo de toda red de consumo. Ni luz, ni agua, ni saneamiento; las casas autosuficientes prescinden de todo tipo de conexiones externas y se proveen a sí mismas de todos estos suministros.

Las casas autosuficientes surgen para frenar el consumo energético excesivo, ya que forma parte de un círculo vicioso que sólo perjudica el medio ambiente, además de suponer un gasto desorbitado para cubrir las necesidades básicas de las personas que habitan un hogar.

Aunque suponen una inversión un tanto considerable, a largo plazo el ahorro es significativo al ser viviendas de consumo nulo y se tiene que tener en cuenta en el proceso de construcción de casas de madera.

 

¿Cómo funcionan las casas autosuficientes?

Existen una serie de pilares fundamentales que tienen que encontrarse en toda casa autosuficiente:

  1. Energía: La opción más recurrida para abastecer una casa así es la de utilizar paneles solares. La polémica surge de esa energía que se almacenaría y no sería aprovechada.
  2. Agua: Se requiere un sistema capaz de proveer agua potable. Suele recurrirse a la recolección de lluvia, aunque ésta debe ser procesada para poder ser consumida, lo que genera un gasto mayor que el de conectarse a una red.
  3. Calefacción: Lo idóneo es recurrir a sistemas de calefacción que recolecten calor o renueven el aire de forma pasiva, sin necesidad de instalaciones.
  4. Saneamiento: Es imprescindible que este tipo de casas cuenten con un sistema de reciclado de residuos orgánicos para utilizarlos posteriormente como compost, que puede usarse incluso en el desarrollo de cultivos.
  5. Diseño: Al ser una casa autosuficiente, su diseño debe ser inteligente y estudiar su orientación, su exposición al sol, la dirección del viento, la riqueza del terreno para aprovechar sus recursos naturales, etc.
  6. Materiales: El más común es la madera, o la madera tratada en autoclave, ya que optimiza el aprovechamiento de los recursos naturales y proporciona un buen aislamiento, además de ser ecológica.